El mango:

El mango procede originariamente del noroeste de la India y del norte de Birmania. Se cultivó por primera vez hace aproximadamente cinco mil años. Afortunadamente, el cultivo de los mangos se ha extendido a todas las áreas tropicales y subtropicales del mundo, siendo México el principal país exportador del mundo.

Gracias a su sabor peculiar y exquisito, es considerado el rey de las frutas tropicales.  El árbol puede alcanzar hasta treinta metros de altura, el tronco de corteza gris es recto, cilíndrico y de 75-100 cm. de diámetro.

Los frutos son ovales, alargados y en forma de riñón o corazón. La piel de la fruta madura adopta una gama de colores que va del verde, amarillo o naranja hasta el rojo intenso. La pulpa es de color amarillo anaranjado, dulce, jugosa y muy sabrosa. Presenta un sabor y una textura muy diferentes al resto de frutas de mesa considerándose la fruta tropical por excelencia.

Mejora nuestra salud ocular

Otro antioxidante presente en el mango, la zeaxantina, es capaz de filtrar parte de los rayos de luz azul que daña nuestra vista. En este caso, la zeaxantina actúa como protector en nuestra salud visual, tal como han detectado distintas investigaciones. Además, cabe señalar que comer varias piezas de fruta a diario es uno de los factores protectores ante problemas de visión como la degeneración macular que sufren muchas personas de edad avanzada.

Previene el asma

Gracias a los betacarotenos presentes en la pulpa del mango es más fácil prevenir el desarrollo de enfermedades respiratorias tales como el asma. Este nutriente también está presente en el brócoli, los albaricoques, la calabaza o incluso el queso.

Enfermedades del corazón

 La fibra, el potasio y el contenido de vitaminas que contienen los mangos, ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares. Muchos estudios han demostrado que un aumento en la ingesta de potasio y una disminución del sodio son la combinación perfecta para reducir el riesgo de enfermedades relacionadas con el corazón.

Fortalece el sistema inmunitario

La poderosa combinación de vitamina C, vitamina A, y 25 tipos diferentes de carotenoides mantiene nuestro sistema inmune saludable. Estos elementos del mango ayudan a potenciar las defensas del organismo y a hacerlo impermeable a las bacterias y a las toxinas.

¿Sabías qué? El mango contiene la misma cantidad de vitamina C que una naranja. Toma en cuenta que si su piel está de color verde tiene más vitamina C, pero conforme va madurando la vitamina A aumenta.

Es un limpiador cutáneo

Los mangos ayudan a destapar los poros y aportar frescura al rostro. Esta fruta se puede aplicar a cualquier tipo de piel. Asimismo, ayuda a limpiar los poros tapados que causan el acné.

¿Sabías qué? Los mangos son una de las fuentes más ricas en beta-caroteno. Contienen 20% más que los melones y 50% más que los duraznos.

Ayuda en la digestión

Debido a su alto contenido de fibra y agua, el mango proporciona al cuerpo un grupo de enzimas digestivas que ayudan a descomponer alimentos y a mejorar el tránsito intestinal evitando dolores estomacales, así como a prevenir el estreñimiento.

¿Sabías qué? El mango verde es muy útil para tratar problemas gastrointestinales. Se ha visto que comer uno o dos mangos verdes pequeños, donde la semilla aún no está formada, con sal y miel, es efectivo para curar las diarreas, la disentería, las náuseas matinales, la dispepsia crónica y las indigestiones.

Diabetes

 Diversos estudios han demostrado que las personas con diabetes tipo 1 que siguen una dieta alta en fibra tienen niveles de glucosa más bajos, y las personas con diabetes tipo 2 mejoran sus niveles de azúcar en la sangre, los lípidos y los niveles de insulina.

Es afrodisíaco

Es conocido como la “fruta del amor”. Además de tener un alto contenido de vitamina E, que nos vale como afrodisíaco, los mangos también tienen compuestos como la hormona del estrógeno, que ayuda a regular las hormonas sexuales y a aumentar el estímulo sexual.

Cáncer

Las dietas ricas en beta-caroteno también puede desempeñar un papel protector contra el cáncer de próstata, según un estudio realizado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (EEUU) y se ha demostrado que tiene una relación inversa con el desarrollo de cáncer de colon.

Ayuda en la pérdida de peso

Esta fruta contiene muchas vitaminas y nutrientes que ayudan al cuerpo a sentirse satisfecho. Además, como se mencionó anteriormente, su fibra estimula la función digestiva, que ayuda a quemar calorías adicionales.

El mango

¿Sabías qué? El mango verde es una de las mejores frutas para comer cuando queremos perder peso, ya que contiene menos azúcar que el mango maduro.

Protege tus huesos

Siendo especialmente rico en vitamina K, el mango es uno de los mejores alimentos para prevenir el deterioro de la masa ósea. La vitamina K nos permite aumentar la cantidad de calcio esencial que absorbemos tras cada ingesta de lácteos u otros alimentos ricos en este mineral, y esto es una ayuda muy importante para evitar fracturas y tener una perfecta salud ósea.

Alcaliniza el cuerpo

El mango es rico en ácido tartárico, ácido málico y trozos de ácido cítrico, que ayuda en primera instancia a mantener la reserva alcalina en el cuerpo.

Contra el estreñimiento

Solemos prestar poca atención a nuestra salud digestiva, pero lo cierto es que el mango, así como la mayoría de frutas, es rico en agua y fibra. Estos dos componentes nos ayudan a prevenir el estreñimiento y a ir al baño con regularidad.

Reduce el colesterol

Esta fruta contiene alto nivel de vitamina C, pectina y fibras que ayudan a disminuir los niveles de colesterol sérico. El mango fresco es una fuente rica en potasio, que es un importante componente de células y fluidos corporales que ayuda a controlar la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

Combate la anemia

Al ser rico en hierro, el mango es ideal para prevenir la anemia, ya que este mineral es una de las bases que componen la sangre. Las mujeres en la etapa de la menopausia y  las gestantes deben consumir mangos, ya que aumentará sus niveles de hierro y calcio al mismo tiempo. Como beneficio adicional el hierro presente en los mangos se ve apoyado por su contenido de vitamina C, que ayuda al cuerpo a absorber el hierro con mayor eficacia.

Piel y el cabello

Las personas especialmente interesadas en mejorar el brillo de su piel y cabello también encuentran un gran aliado en esta fruta. El mango contiene mucha vitamina A, un nutriente que regula la producción de sebo. Gracias a este componente, comer mango nos ayuda a mantener la piel y el cabello brillantes y correctamente hidratados.

Ayuda a la concentración y a la memoria

Esta fruta es rica en ácido glutámico, una importante proteína para la concentración y la memoria. Por ello, es recomendable incluirlo en la dieta de niños y así ayudar a mejorar su desempeño.

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